Taller
PODRÍAMOS dividir este cuarto en dos categorías. El cuarto de hobby del filatelista, del amante de antiguos libros, abanicos, platerías, jades y los mil y un objetos que pueden atraer la atención y reclamar un cuarto en nuestra casa, y la del aficionado a la construcción de veleros, escopetas, muebles, maquinarias que requieren un pequeño taller.
El problema del primero se resuelve con un cuarto en el que se dispondrá de una serie de vitrinas pequeñas o grandes, estantes y todo cuanto el objeto preferido requiera, para su. conservación y también para que puedan ser admirados por los visitantes.
Una buena iluminación, alfombras y un par de sillones cómodos, cerca de una mesa para fumar, harán un rincón propicio para la amigable conversación del dueño de casa con sus visitas.
En cuanto al cuarto de hobby del amigo de construir, pintara armar, será preferible buscarlo entre las habitaciones posteriores de la casa de modo que pueda trabajar libremente y no molestar a los demás miembros de la familia.
Este cuarto tendrá que disponer de buena luz natural, y puede ser arreglado de modo tal, que el aficionado tenga todo a mano y todo esté en su lugar.
Una de las paredes de esta habitación es preferible aquella en que esté colocada una ventana, tendrá un largo mostrador de puertas corredizas, con estantes y cajones interiores.
El lugar de trabajo será un espacio amplio para facilitar la tarea. Sobre el mostrador se colocarán armaritos de cajones, los que tendrán una inscripción
que indique su contenido. Pueden pintarse con colores alegres y claros. Las herramientas grandes: serrucho, martillos, tenazas, tendrán un estante especial, que apoyado en la pared estará al alcance de la mano del que trabaja. Las paredes restantes tendrán repisas que exhibirán el trabajo concluído y darán carácter al cuarto.
Si el cuarto es el de un aficionado a los deportes, pueden colocarse los banderines del club y los premios ganados, pudiendo agregarse, en caso de practicar algún deporte, Un armario en el que se guardará todo lo relativo al mismo, las ropas, raquetas, palas, pelotas y accesorios, lo que contribuirá a dar.un sello más personal al conjunto ...
Como en el caso anterior,
puede contarse en este cuarto con un rincón amable y propicio al intercambio de ideas.
La habitación puede pintarse de colores claros y luminosos, con pinturas lavables. Los armarios y mostradores tendrán superficies planas y líneas rectas fáciles de limpiar. Se contará, además de la luz natural, con una o varias buenas lámparas,. que proporcionarán luz útil durante el desarrollo de la tarea.
Este cuarto será un buen lugar para pasar agradablemente los ratos que el trabajo o las tareas habituales dejan libre.
Este cuarto debe dar siempre la idea de "desorden ordenado", donde todo está a manó y se recibe la invitación de trabajar en él.
Se admira en ellos la ingeniosidad de cada detalle que ha de estar combinado, no solamente para evitar movimientos inútiles, sino para acompañar y acentuar cada una de las acciones y trabajos necesarios.
La mesa de trabajo puede ser también una tabla embutida, que descubre o escamotea a voluntad los libros y revistas y otros objetos que se guardan en un estante.
Estanterías libres o cubiertas, según lo que en ellas se coleccione, pueden adosarse a ambos lados de la mesa o de la mesa combinada que puede sustituírla.