ALFOMBRAS Y CORTINAS
 

 

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Estilos modernos de decoración


Las sillas tienen patas excesivamente arqueadas, y el motivo de la "pata de cabra" se estiliza en forma de pezuña de animal, y algunas veces se transforma en la "pata de burro".


Las camas de esa época llevan cuatro columnas y algunas, techos, con dosel y con el característico corazón invertido en la cabecera.
De la época también son las sillas enanas de hermosas maderas oscuras y muy brillantes, así como pequeños banquitos realizados con el mismo cuidado en hermosas maderas.


EL ESTILO CONTEMPORÁNEO
Los cientos de personas que de primera intención tuvieron horror al modernismo se sorprenderían hoy si volvieran a echar un vistazo sobre este estilo. Todo residió en que en sus primeros años el modernismo no tenía mucho que decir y lo poco que decía lo decía a gritos.
Era un atrevido olvido de la tradición, algo diferente, sensacional. Pero el modernismo fué creciendo. Ya sabe a dónde va y está definitivamente en su camino.
La verdad es que el primer cuarto del siglo xx se inició con una serie de experimentos de resultados no muy felices. Ello hizo que se volviera a lo ya conocido como una medida de seguridad. No obstante eso, nuestros hábitos, nuestros puntos de vista e ideales son nuevos~
Es la nuestra una edad compleja, llena de giros rápidos, de accidentados movimientos y de nervios. De aquí que la vida y que esa aparente fugacidad del vivir tiendan más hondamente a concretar los sinceros ideales.
Contra la complejidad, los movimientos agotadores, lo artificioso y la ampulosidad, contra el crecido número de personas de servicio, está la simplicidad, la facilidad rítmica, la rapidez, la sinceridad y el ama de casa que admite no tener servicio doméstico y a quien se admira por su habilidad en dirigir un hogar sin ayuda. Esa simplicidad aparece en las telas, colores, diseños para papeles, alfombras, muebles, etc. Las texturas y modelos consisten en rítmicas repeticiones de simples figuras geométricas, o arreglos de líneas y puntos; el "fondo" es descansado y fino como resultado de la reducción pictórica, y el diseño es simple en sus líneas exteriores o se simplifica en formas planas sin pretensión de realismo.


LAS DOS TENDENCIAS MODERNAS


Como consecuencia de algunos fracasos sufridos por los creadores de muebles modernos en los primeros años de su creación, éstos volvieron a los estilos clásicos, simplificando y transformando sus características exageradas para dar lugar a la creación de un nuevo tipo de muebles modernos inspirados en estilos del pasado.
Dentro de las características del mueble moderno podemos distinguir el llamado clásico moderno, y el moderno funcional.
El clásico moderno deriva principalmente del francés, del Directorio y del Imperio, con huellas de ornamentos griegos y préstamos ocasionales de otros períodos y estilos. Son reproducciones simples de las formas tradicionales. Hay pocas vueltas y molduras, los detalles familiares de la lira, la estrella y el laurel en guirnalda se usan con marcada restricción.
La seductora calidad del clásico moderno comienza por la seguridad de que sus diseñadores no están limitados por tradiciones del pasado, ni aferrados al presente, pero se mueven alerta entre las centurias, atendiendo y midiendo cada detalle para encontrar la forma de expresión de sus propios ideales y combinar lo antiguo con lo nuevo, lo clásico con lo moderno, despreocupándose de dinastías y fechas. Podríamos llamar a este movimiento, de "retorno", pues el decorador adapta a su gusto de hombre moderno y práctico la arquitectura, los muebles y los diseños de otros tiempos, y logra de esta manera, después de un minucioso estudio, un ambiente en el que cada mueble parece irradiar luz, cada rincón tiene personalidad por sí mismo, creándose una armoniosa y luminosa atmósfera.


El estilo moderno en general ha aportado innovaciones muy meritorias y dignas de ser tenidas en consideración. En primer, término ha buscado la armonía del conjunto. Trata de unificar, la de.coración de una casa. Los, techos, paredes, tamaño y forma, la altura de las puertas, los muebles, lámparas y telas no son elementos sueltos que actúan en forma aislada y caprichosa, sino que, forman parte de un todo. El hogar moderno debe ser una sinfonía de luz Y color. La mayor comodidad en ,las habitaciones, la mejor ventilación, los sillones cómodos, las sillas racionales. Las alfombras de un solo tono, los ornamentos degantes y de calidad. Las luces científicamente apropiadas al uso quede ellas ha de hacerse, y teniendo en cuenta las exigencias de la óptica moderna, buscando formas indirectas, que son las que menos dañan a los ojos. En una palabra, la casa moderna ha de adaptarse a una vida intensamente vivida, plena de sinceridad, claridad y armonía, que propende a un mayor contacto con la naturaleza y que propicia todos los encuentros posibles del hombre con la luz, el aire y el color.


EL MODERNO FUNCIONAL

Como ya dijimos, el desarollo de la tradición se propone, principalmente. trabajar con nuevas interpretaciones de formas creadas varias centurias atrás, adaptándolas a las necesidades actuales. Podríamos decir que se trata de una revisión del idioma, pero para expresar lo mismo. Resulta igual que reescribir el Quijote o el Cid en lengua moderna, reteniendo las ideas, mas trasladándolas a un lenguaje que todos pueden entender y gozar.

Por el contrario, el moderno funcional se vuelve contra el pasado y lleva los diseños del moblaje a un ángulo nuevo y práctico. Diríamos que en este siglo el hombre trabaja arduamente, emplea todas sus energías en el deporte, vive intensamente, está en contacto con personas nerviosas, se preocupa por múltiples problemas y regresa al hogar después de un día intensamente vivido en el campo de los negocios, los deportes, la sociedad y la política, en busca de descanso y comodidad. De aquí que nuestra primera demanda al moblaje sea el confort, y como ya dijimos antes al referirnos a los estilos modernos en general, la segunda sea la simplicidad; es decir, ausencia total de detalles, diseños y ornamentos que distraigan excesivamente nuestro cansado espíritu. Por último, pedimos belleza. Pero una belleza en función de la deliberada adaptación del conjunto a sus verdaderos propósitos. Consideremos tan sólo un sillón. Si el asiento está a una altura conveniente para nuestras piernas, y su profundidad es confortable; si el respaldo se inclina justa y perfectamente para permitir un verdadero descanso, y si su altura es suficiente como para permitir un apoyo total de la espalda; si los brazos son equilibrados y de una altura media que permite colocar naturalmente los brazos en ellos; si los materiales son buenos, de construcción sólida, finamente terminados por expertos; si el color es apropiado y si todo responde exactamente a la función para la cual se ha destinado, el conjunto resultará necesariamente hermoso.

Ésa es la belleza que busca el mueble moderno. La simplicidad, que es el más alto atributo del moderno funcional, se expresa por medio de su terminación y de su estructura. Las superficies son nítidas y naturales, dependiendo para su decoración de la propia belleza de los materiales empleados en tonos y colores naturales. Los tallados y grabados no se usan y las molduras han desaparecido. El con; junto es entonces definido y vigoroso y permite hermosos efectos de luz y sombra, elemento decorativo usado en la arquitectura y la escultura, pero por primera vez empleado en la creación del mueble.
Las proporciones son confortables y familiares, claras y luminosas y un aire general de equilibrio lo distingue.
La estructuración de las líneas tiende a ser continua, las curvas son suaves y no muy frecuentes, con lo que se consigue una impresión de excepcional amplitud y claridad.
La ausencia de enchapados y coloraciones artificiales, es lo que acentúa su característica de sinceridad. El metal es francamente metal, las maderas son pulidas en su color natural y sin enchapa dos que las recubran o desfiguren. El proceso de terminación debe ser minuciosamente cuidado, pues todo aparece allí tal cual es, y la calidad ha de lograrse solamente por la nobleza de los materiales empleados, que no son recubiertos ni desfigurados por agregados extraños.
Expresan el más alto ciclo humano de novedad y tienen un claro antecedente revolucionario, que es su propia expresión.
Es un idioma nuevo para el hombre nuevo. Las artes y las ciencias conviven con su transformación y lo acompañan en sus pasos sucesivos. El arte contemporáneo se adapta y vive cómodamente en compañía de los muebles diseñados para la época.
Es una voz de rebeldía que se acomoda con otros egos que le son contemporáneos y que poderosamente levantan argumentos contra la tradición.
La pintura moderna influye en los materiales, en los diseños y en los tejidos, la música en el color y en la armonización, y la transformación alcanza a producir un cambio en la organización de los cuartos.
Desaparecen de la casa cuartos en otras épocas considerados indispensables. Los rincones sustituyen a veces nutridas superficies destinadas a ese mismo fin. Los muros se cambian por láminas transparentes y hay una casi fuga al exterior que resta intimidad, pero proporciona sincera comunicación con la naturaleza y con todo el mundo exterior de nuestros semejantes.


SíNTESIS DE ALGUNAS CARACTERíSTICAS DEL ESTILO CONTEMPORÁNEO


General subordinación de los muebles individuales al conjunto de la habitación. El todo es lo más importante. Simplicidad de planos y superficies. Ningún mueble debe ofrecer dificultades para su uso o limpieza. Superficies que integran el todo y son definidas por sí mismas.
Tendencia a. preferir el ancho al alto.
El espacio esencial de un ambiente debe ser conservado sin malgastarlo con muebles, que deben hacer fácil la vida entre ellos.
Las maderas deben conservarse en la forma más natural posible. Brillo casi natural. Los demás materiales deben ir igualmente sin ser recubiertos o disimulados.

Búsqueda y aceptación de las posibilidades de las diversas texturas por el contraste y la armonía. Nuevos materiales y sustancias se incorporan al elenco de elementos disponibles.
Los muebles deben ser fáciles de trasladar, para permitir la limpieza de la habitación. El aspecto general y la función no deben interferirse.
Pero hay que tener muy presente que la simplicidad, que es reconocida como el elemento prominente de los nuevos diseños, no exige la aceptación de la pureza mecánica de la línea. En el esfuerzo por simplificar planos y ángulos, puede olvidarse la forma humana. Y ella no debe dejar de estar presente en toda creación de elementos para la vida, como son los muebles, por más difícil que resulte realizar ángulos fuera de la agudeza mecánica. "La línea que está debajo de la línea" es en el conjunto la llamada a prestar armonía y suavidad al total de la atmósfera diseñada y creada en función del hombre.